El Rastrillo Solidario vuelve un domingo de noviembre con puestos llenos de libros, decoración, artesanía, complementos y juguetes, todo a precios muy accesibles. Cada donativo va directamente a los proyectos de la entidad organizadora. El formato es abierto y familiar: se puede pasear, curiosear y comprar sin compromiso.
Si tienes niños en casa, los juguetes y los libros a precio solidario son el gancho más claro. Pero también es una mañana de domingo para quienes buscan piezas de artesanía o decoración fuera del circuito habitual, sabiendo que lo que paguen tiene un destino concreto y cercano.
¿Conoces a alguien que se apunte?