La Tercera Sinfonía de Mahler es la obra más larga del repertorio sinfónico estándar: cerca de 95 minutos en seis movimientos que arrancan con un colosal primer movimiento de más de media hora y terminan con un Adagio que Leonard Bernstein describió como la música más dolorosamente hermosa que escribió Mahler. La sinfonía es un himno a la naturaleza, con textos de Nietzsche, y necesita, además de la orquesta, una mezzosoprano, un coro de voces femeninas y una escolanía. Aquí la ponen la Coral Infantil Juan Bautista Comes y el Orfeó Universitari de Valencia.
La Düsseldorfer Symphoniker, fundada en 1864 y una de las orquestas más antiguas de Alemania, llegó en 2019 a sus relaciones con el Mahler 3 con el mejor aval posible: su grabación de esta sinfonía con Adam Fischer ganó el Opus Klassik, uno de los premios de referencia de la música clásica en Europa. Fischer es su director titular desde 2015 y fundador del Festival Gustav Mahler de Kassel. La mezzosoprano escocesa Catriona Morison ganó en 2017 tanto el Premio Principal como el de Lied del BBC Cardiff Singer of the World, y su agenda para la temporada 26/27 incluye precisamente esta gira española con la misma orquesta y el mismo director.
El Mahler 3 se programa pocas veces —el aparato que necesita es enorme— y escucharlo con el director que ya ganó el Opus Klassik precisamente por esta obra, con la misma orquesta y con una solista de la talla de Morison, es una combinación que no se repite fácil. Si nunca has escuchado una sinfonía de Mahler en directo, esta es la que más justifica la sala oscura y el silencio.
¿Conoces a alguien que se apunte?